Quisiera retozar en sus brazos, infinitamente.
Como esas noches donde mi descanso estuvo a su lado.
Soy un gato adicto a los martinis, cervezas, vinos y whiskey. Cuando quiero escupir algo; la Luna aconsejó que viniera aquí.
Si yo pudiera darle algo, algo invaluable, sería una nubecita. Suavecita, blanca, para que la pudiera llenar siempre que quisiera llorar, y así descargarse.
Cuando le falte agua, caiga sobre él, ese llanto, abonado y cambiado, ahora como lluvia para que lo limpie y sane.
Una nube, que pueda estar en ciclo constante, según lo necesite.
♪♪When I first saw you, I saw love
And the first time you touched me, I felt love
And after all this time
You're still the one I love...♪♪
Y así, los dones de la memoria a través del tiempo.
Dicho de otro modo, siempre hay una parte que se toma como más representativa y tiene, por tanto, mayor potencial simbólico...
It is impossible to say how first the idea entered my brain; but once conceived, it haunted me day and night...
El día de manifestar lo bueno, y yo sólo espero poder seguir realizando todo a mi alrededor con la ternura, empatía, amabilidad y calidez que me caracteriza, aunque la mayoría de los días, se me pelee y agite para enturbiar mi paciencia.
Todo, será en el nombre de la Luna, y lucharé por el amor y la justicia.
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Me dice: Lo ideal es que...
Lo interrumpo: no, disculpe, pero a mí no me hable de ideales, lo ideal es aquello que suspiramos cuando visitamos nuestros pensamientos utópicos, los cuales suelen ser enlazados con alguna razón que nos haya alegrado la existencia. Como esos días donde todo huele bien, los pajaritos cantan, hay un cielito rosita, brisa helada, el clima es cálido, hay buen aura en todos alrededor y-
Me interrumpe: señorita, yo sólo quería darle mi hotel favorito.
Orfeo me ayudó a terminar de comprender que el amor es así: verme llegar, verme estar, ser individuales, compartirnos. Que me escuche cantar y no critique, que me vea triste y se acerque, se acueste, me abrace y maulle.
Orfeo me enseñó cómo Quirón debía sanarme cuando siempre lo supe, pero por miedo no lo hacía.
Ya no hay miedo. Ahora sólo hay ganas y hechos, alternándose. Así como los gatos, y yo soy uno.